La ley de Goodhart
vista desde LessWrong
Cuando convertimos una métrica en objetivo, la gente aprende a optimizar la cifra… aunque eso destruya aquello que queríamos proteger. Para la comunidad de racionalidad, esta es una de las raíces silenciosas de muchos desastres sociales y políticos.
¿Qué es la ley de Goodhart?
En términos simples, la ley de Goodhart dice que cuando una medida se convierte en objetivo, deja de ser una buena medida. Mientras nadie esté intentando “jugar” la cifra, el indicador se parece bastante al fenómeno real que queríamos seguir. Pero en cuanto se liga a premios, castigos o prestigio, la métrica empieza a deformarse.
“Si juegas con el sistema bastante tiempo, acabas aprendiendo qué números tienes que mover, no qué realidades tienes que mejorar.”
LessWrong lo trata como un problema estructural: da igual que la gente sea “buena” o “mala”, si el sistema solo mira una cifra, las personas acabarán buscando atajos racionales para subir esa cifra, incluso a costa del objetivo original.
Cuando optimizar métricas rompe la sociedad
Para la comunidad de racionalidad, la ley de Goodhart no es solo un chiste sobre estadísticas, sino una mecánica central del deterioro institucional. Cuando gobiernos, empresas o universidades se obsesionan con ciertos números, las personas que viven dentro del sistema tienen dos opciones: trabajar de verdad por el objetivo, o encontrar formas creativas de inflar la métrica.
Listas de espera “gestionadas”
Gobernar por encuestas
Cómo defenderse del efecto Goodhart
Ninguna solución es perfecta, pero desde LessWrong se insiste en diseñar sistemas que dificulten el juego de la métrica y mantengan vivo el contacto con la realidad.
Usar varias métricas a la vez
Es mucho más difícil encontrar un atajo que haga subir todas las métricas a la vez sin traicionar el espíritu del sistema.
Revisar y ajustar métricas (enfoque bayesiano)
Combinar datos cuantitativos y evaluación cualitativa
- Detectar escenarios donde la cifra “buena” es claramente injusta.
- Escuchar voces que los indicadores no capturan.
- Triangular la verdad con miradas diferentes, no solo con un Excel.
Auditorías aleatorias y transparencia de datos
- Puede ser revisado de forma impredecible.
- Sus datos se compararán con los de otros actores.
Premiar resultados sostenibles a largo plazo
- Estabilidad y mejoras acumuladas.
- Impactos que no se pueden falsificar en un trimestre.
Métricas invisibles para quien es juzgado
- Usar indicadores internos difíciles de manipular.
- Combinar métricas visibles con otras que no se anuncian en detalle.
Diseñar sistemas que sean difíciles de engañar
La perspectiva de LessWrong no es “las métricas son malas”, sino “las métricas sin teoría y sin vigilancia nos acaban devorando”.
Las sociedades que se toman en serio este problema no eliminan Goodhart por completo, pero sí consiguen que el juego de la métrica sea más costoso, visible y corregible.